Deambulando por las páginas que comunmente visito me encontré con un artículo sobre un tema que no por trillado pierde su interés. Es más, en algunos casos despierta el fanatísmo de muchos, tanto por uno o por otro.
Léanlo, es interesante, más que nada para aquellos que teniendo ya su guitarra y equipo, están pensando en ir por su primer pedal o multiefecto.
Para aquellos que difieren en ese sentido de la filosofía del icono hardcore y líder de las veneradas bandas Fugazi y Minor Threat, el gran Ian MacKaye - aquella de una guitarra, un cable, un amplificador - hay por suerte un sin fin de opciones disponibles.
Vivimos en una momento maravilloso en cuanto a la disponibilidad de efectos se refiere, pues los pedales de efectos, que marcaron de manera indeleble un época en el desarrollo del sonido de la guitarra, se han reestablecido a nivel comercial en las ultimas décadas, ofreciendo como opciones tanto viejos favoritos, como nuevas configuraciones de estos sonidos de siempre.
Por otro lado, también contamos con una abundancia de sistemas de multi-efectos, los cuales combinan una variedad de colores en una sola unidad proporcionando, en numerosas instancias, todo tipo de posibilidades sonoras, además de la conveniencia de programar estos en combinaciones tanto predeterminadas como al gusto del usuario.
Entonces, pues, ¿cómo se decide uno por pedales o multi-efectos?
